Todos los caminos conducen al dólar.

Por: Salvador Distéfano

Hoy el dólar por razones de liquidez, recesión y estacionalidad está en el piso de la banda. En el segundo semestre, impulsado por la incertidumbre electoral puede coquetear con el techo de la banda. Escenarios, posibles precios y quién gana la carrera tasas versus dólar.

El gobierno con su política de congelar la base monetaria, logró disciplinar al dólar e imponerle un recorrido lateral desde el 3 de septiembre pasado, una baja de la tasa de leliq de niveles superiores al 72% anual, a los actuales 55% anual, y realizó una colocación exitosa de letras en pesos a tasas del 40% anual a más de un año de plazo. En su haber le queda reactivar la economía, que retorne el crédito a tasas razonables, y una inflación mucho más baja.

El escenario que se dibuja para los primeros 6 meses del año 2019 nos muestra un dólar que seguirá pegado al piso de la banda, muy ofertado por los dólares que vendan los exportadores y el propio gobierno para enfrentar obligaciones internas en $. La gran recesión hace que no haya una fuerte demanda de dólares para atesorar, viajar al exterior o importar productos extranjeros. En resumen, el saldo cambiario será superavitario en la primera parte del año.

La actividad económica sigue en terapia intensiva, no vemos una suba del consumo, en buena medida el poder adquisitivo de los salarios sigue bajando con la suba de tarifas y la falta de paritarias a la vista. En esta época del año retorna la vieja frase, tenemos precios nuevos y salario viejos.

La exportación crecerá medida contra el año 2018, que fue de una sequía extrema, pero no pasará de los U$S 67.000 millones, mientras que las importaciones podrían descender a U$S 57.000 millones, lo que dejaría un saldo de balanza comercial de U$S 10.000 millones. El saldo será muy alto en el primer semestre, y mucho más bajo en el segundo. En la primera parte del año, este saldo podría satisfacer los dólares que se compran en el mercado para atesoramiento y viajes, en la segunda parte del año, me parece que habrá demanda insatisfecha, y allí se juega otro partido.

Desde el mes de julio en adelante, la Argentina tiene estacionalmente menos exportaciones, y más importaciones. Llega la temporada de elecciones, con ella la previa de las encuestas, y la volatilidad política se instala en el mercado.

Si gana el populismo es muy probable que la receta sea la misma de siempre, más impuestos, y distribuir lo que no tenemos. Conclusión, quedaremos a un paso de la rebelión fiscal, se espiralizaría la demanda de dólares, y una nueva crisis en puerta.

Si gana un político racional, es muy probable que se trabaje en reformas estructurales para cambiar el rumbo del estancamiento económico, reforma laboral, previsional y fiscal. Hasta tanto esas reformas no se aprueben en el congreso, los inversores seguirán abrazados al dólar, hay buenas razones para pensar en un dólar más alto que el que vemos hoy.

En el primer semestre del año, derramaremos litros de tinta explicando por qué el dólar está en el piso de la banda de precios, en el segundo semestre explicaremos por que el precio del dólar está en el techo de la banda de precios.

En este escenario es muy importante que el BCRA defina en breve dos cosas:

1) Cómo seguirá actuando en el mercado, ya que se aproxima a los U$S 700 millones de dólares que puede comprar, y no define como procederá cuando supere dicha marca. Desde nuestro punto de vista, debería seguir comprando, sumando reservas e inyectando liquidez al mercado, para que la tasa siga el sendero bajista.

2) Debería anunciar cómo seguirá el sendero de bandas de intervención desde abril en adelante. Sería muy razonable que el ajuste sea del 2% mensual como mínimo, ya que la inflación proyectada se ubica en torno del 2,5% mensual hasta junio del año 2019.


Si la banda de intervención se ajusta a un ritmo del 2% mensual, y la elección presidencial se polariza, el techo de la banda se ubicaría al 30 de octubre de 2019 en $ 58,55. Esto implicaría una suba del 57,3% respecto a los valores actuales.

Si la banda de intervención se ajustaría a un ritmo del 1,5% mensual, el techo de la banda se ubicaría al 30 de noviembre de 2019 en $ 56,57. Esto implicaría una suba del 51,9% respecto de los valores actual. Siempre tomamos el dólar mayorista, que es el que se rige para el comportamiento de la banda, el dólar minorista esta generalmente un peso por encima de dicho valor.

Con este escenario, daría la impresión que comprar dólares billetes, da un mayor rendimiento que colocar el dinero a plazo fijo o comprar letras en $ del Estado.

Un escenario intermedio sería estar colocados en pesos hasta mitad de año, y luego posicionarse en dólares a mediados del mes de junio.

En cualquier caso, la volatilidad política indica que todos los caminos conducen al dólar.



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