El muno demanda ciencia y tecnología

Si bien la prioridad científica y política refiere a la alimentación y la energía como los centros de preocupación del futuro inmediato, los bienes y servicios generales, como indumentaria, tecnología doméstica, entre otros, son determinantes en cuanto al impacto que tendrán sobre el medio ambiente, el combustible que consume el automóvil es sin duda un tema a tener en cuenta, pero ante la gran demanda de este tipo de bienes, los materiales con los que se construyen estos productos ocupa un lugar de alta importancia

La nueva clase media China, que emigran de la ruralidad hacia la urbe, cambiarán su dieta basada en proteína vegetal, principalmente arroz, por proteínas de origen animal, lo que eleva el impacto en el medio ambiente de forma exponencial, por cada kilo de proteína consumida, pero también demandarán electrodomésticos, celulares indumentaria, y demás productos de difícil reciclado, el desafío es más complejo de lo que parece, ya que a los dos grandes temas como los alimentos y la energía, hay que sumarle lo que la modernidad pondrá al alcance de los millones de personas en las próximas décadas.

Tal cual adelantábamos en artículos anteriores, la solución no se consigue con métodos tradicionales, sin duda, la solución pasara por aplicar “ciencia y tecnología”, innovar es la clave, no se resuelve contaminado un poco menos, es necesario un cambio radical. Si generamos menos basura, o usamos menos el auto, gastamos menos agua, sin duda es un aporte de altísima importancia y así debe entenderse, pero si al teórico menor consumo, se le suma mayor cantidad de consumidores, y el espacio planeta es el mismo, solo lograríamos un empate en el mejor de los casos. Es por eso la solución pasará por la Ciencia, la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías y sistemas que transformen basura en alimentos, aguas servidas en agua potable, hacer más con menos, hacerlo diferente. No alcanza con generar menos basura y ahorrar recursos, hay que reciclar y convertir el desecho en alimento, provocar un círculo virtuoso, basado en la ciencia biológica, complementado con tecnología y conocimiento

Es posible cambiar la matriz de producción tradicional de muchas industrias y establecimientos pecuarios, en sistemas amigables con el medio ambiente, pudo lograrlo la agricultura en las últimas décadas y va por más, cada tonelada producida de cereales, oleaginosas legumbres y forrajeras, genera mucho menos impacto que años atrás, en el proceso productivo, sin embargo, se debe repensar cada producción en un sistema integral que cierre el ciclo completo, como por ejemplo, diseñar un plan de infraestructura de logística férrea y marítima, que permita capitalizar el avance de la agricultura.

La naturaleza tiene la respuesta a todo lo que el hombre modificó a lo largo de los años, el sol y las bacterias pueden ser los recursos sustentables más valiosos que cuenta la humanidad, la ciencia tiene la llave de la puerta de salida, el sol mediante fotosíntesis logra la mayor transformación de energía del planeta, quizás sin darnos cuenta, relacionamos energía solar en un panel sobre el techo de una vivienda, o en un parque solar que genera electricidad, de la misma forma se subestima el poder de las bacterias, cuyo potencial de transformación es incalculable, la acción benéfica sobre el suelo, las plantas y el agua, puede ser exponencialmente aprovechado mediante aplicación de Ciencia y Tecnología.

Los extraordinarios logros de Bioceres, indear, produciendo quimosina en cultivo de Cártamo, Soja resistente a sequía y salinidad, entre otros desarrollos extraordinarios, sin duda, logros biológicos de la ciencia, en un polo científico tecnológico como el CONICET, que ubica a Rosario, y Argentina, como pasillo obligatorio hacia soluciones sustentables

El planeta tiene pocas chances de sobrevivir, sin la ciencia, tecnología e innovación, el gran desafío de producir alimentos, energía y bienes generales de forma sustentable, para 9000 millones en sólo 3 décadas, tiene una sola puerta de salida.



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