La cuarentena debe matar al coronavirus, no a la economía.

“No hay que pelearse con la realidad”, señaló en su programa de televisión el periodista económico Maximiliano Montenegro. En nuestra columna de esta semana en La Opinión, apelamos al más estricto y primitivo de los sentidos: el común, para hacer notar que si el Estado no flexibiliza el aislamiento social, preventivo y obligatorio, comenzaría el tan temido desangramiento económico y sus secuelas sociales.

Fue el propio titular de la Federación de Trabajadores Municipales – FESTRAM – Claudio Leoni, quien habló de "tensión social e incluso alimentaria", al reclamar por la falta de pago a sus afiliados por parte de municipios y comunas, hecho que se agravará con el correr del tiempo.

Un colega rosarino develó el contenido de un grupo de whatssap de intendentes peronistas molestos con el gobierno provincial por el retaceo de fondos, mientras que el Secretario de Municipios y Comunas de la Provincia José Luis Freyre, reconoció ante nuestro Diario que tiene que hacer “un fino equilibrio” entre las normas establecidas y los ingentes pedidos de jefes comunales e intendentes, que le piden “abrir” la cuarentena a sectores productivos y comerciales, porque las débiles estructuras de sus economías locales – ya castigadas antes de la pandemia -  comienzan a crujir peligrosamente. Y ellos están en la primera línea de fuego.

Todo gobernante que se precie de tal debe poseer un fino olfato para “ventear” el peligro inminente; el virus económico acecha con la misma fiereza que el COVIUD-19. Los administradores locales lo están advirtiendo y se lo están haciendo saber, por ahora diplomática e institucionalmente al gobierno. Las instituciones representativas- FECECO- UISF-  también.

Urge una convocatoria – aunque sea virtual -  del Consejo Económico y Social. Hay que esterilizar la herida antes de que se infecte.

Los legisladores proponen medidas.

Por lo pronto, los representantes de la política ya le acercaron al gobierno provincial sugerencias para detener la hemorragia. Fueron los legisladores radicales en primer lugar quienes propusieron “40 medidas urgentes para auxiliar a Pymes y ocupaciones independientes” entre las cuales, según detallaron Felipe Michlig y Maximiliano Pullaro son de tipo tributarias, previsionales, de financiamiento y aportes no reintegrables, dirigidas a Pymes y ocupaciones independientes (Ej.: oficios de todos los rubros, profesiones liberales, ocupaciones por cuenta propia, servicios personales sin relación de dependencia, comunicadores freelance, artistas, etc.).

Luego, el socialismo hizo lo propio y fue el titular del bloque de Diputados Joaquín Blanco quien se manifestó a favor de dar “con coraje y creatividad, algunas respuestas que pueden ser vitales para estas empresas y el empleo que generan”, tales como la intersección ante las autoridades del Banco de Santa Fe, en tanto agente financiero de la provincia, para analizar cómo está operando el acceso al crédito. Como así también  “la postergación o refinanciación a largo plazo del pago de tarifas, fundamentalmente de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) y hubo un pedido concreto para que facture por lo consumido y no por la potencia contratada, que ante el cambio de coyuntura, no se utiliza”.

Amalia Granata acaba de presentar un proyecto  para asistir a las jurisdicciones provinciales con préstamos instrumentados a través del Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial, para financiar la reactivación de la matriz productiva de la Provincia a fin de generar condiciones de empleabilidad y promoción del empleo, al sector de los Monotributistas  y trabajadores  Autónomos de todas las categorías.

También los Diputados de Juntos por el Cambio (Ximena Sola, Alejandro Boscarol, Cesira Arcando, Julián Galdeano y Gabriel Chumpitaz)  participaron de un encuentro virtual con el Gobernador Omar Perotti a quien, además de acompañarlo en las acciones sanitarias que viene llevando adelante, le hicieron saber su preocupación con “los sectores del comercio y de los servicios que nos están pidiendo implementemos medidas de apoyo porque lamentablemente con la crisis se están poniendo en riesgo a decenas de pymes y detrás de ellas miles de fuentes de trabajo”.

Gabriel Real del PDP se sumó a las propuestas de sus pares para acompañar a los sectores productivos y comerciales, “caso contrario, dijo, nos encontraremos ante dos peligros: el coronavirus y el desmadre económico y sus consecuencias sociales”.

En tanto, el gobierno no debería abusar, a veces dialécticamente, de la “manu militari” para recomendar a los ciudadanos las normas de prevención. No es bueno cuando la sensibilidad social está siendo estragada por la cuarentena.

Ya se ocupa la televisión, con sus patéticas imágenes provenientes del extranjero, de histeriquear a la población sobre los efectos devastadores del virus, a tal punto de transformar a muchos conciudadanos en fanáticos custodios de la salud pública.

 



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