Vicentín y la mística de la 125.

Por: Darío H. Schueri

 

Por estas horas, es incierto el futuro del Ministro de la Producción Daniel Costamagna, tras haber conversado el martes a la noche con el Gobernador Omar Perotti sobre el tema Vicentín, ratificándole su convicción de que los modos en que el gobierno nacional está llevando adelante las cosas no los comparte.

 

“Lo del martes en Avellaneda fue doblemente emotivo; por un lado porque se vio a un pueblo otra vez en las calles defendiendo la propiedad privada, las instituciones y la ley, y por otro lado porque nos rememoró la mística de la 125”, nos resumía el dirigente agropecuario reconquistense “Juanchi” Capózzolo sobre lo ocurrido en Avellaneda (y Reconquista) el martes a la tarde noche, cuando arribó a esa ciudad una desafiante comitiva de funcionarios (no estaba el interventor Gabriel Delgado) para hacerse cargo transitoriamente de la firma Vicentín SAIC.

El resto de la serie (de un solo capítulo hasta ahora) todos la vieron. Miles de ciudadanos en las calles, y uno de los dos aviones que llevó al Norte a los delegados del gobierno nacional regresando a las apuradas y a medianoche a Buenos Aires con parte de la comitiva. La otra máquina quedó en la Brigada Aérea de Reconquista, y no se conoce el paradero de los funcionarios que se quedaron en Reconquista.

Además, los médicos de Reconquista y Avellaneda denunciaron a los funcionarios locales por no haberles aplicado las medidas sanitarias de rigor por el coronavirus a quienes arribaron desde Buenos Aires.

Por aquellos pagos hay una tensa expectativa, y una firme consigna: “no pasarán”. Y no se trata de defender a una empresa – ahora grupo económico- señera de la región. Se trata de evitar que Vicentín SAIC sea un “leading case” (caso testigo) de una escalada nacional de expropiaciones “K”. Adelantarse a la reedición de la 125. Los chacareros del norte están “velando herramientas” para salir a las rutas cuando sea necesario.

Pero no están solos. Dirigentes de todos los sectores, no sólo políticos, atestaron los celulares de los ruralistas ofreciéndose para viajar a respaldarlos. Avellaneda (y Reconquista) podrían convertirse en un foco reaccionario nacional ante el avance centralista sobre las instituciones, la propiedad privada y las leyes.

“No necesitamos que nos rescaten, y mucho menos La Cámpora”, se expresó ante nuestro Diario un dirigente del sector comercial de Avellaneda, quien agregó que “una legisladora mendocina no puede venir a contarnos nuestra realidad: acá no hay pérdida de fuentes de trabajo por culpa de Vicentín; las pérdidas de las fuentes de trabajo son por la pandemia y la cuarentena”.

Naturalmente que todo el mundo se pregunta, no sin extrañeza, cuál es el rol del Gobernador Omar Perotti, “quien debería estar acá defendiéndonos, en lugar de bancar el atropello nacional”, insistían desde la Rural de Reconquista.

Por estas horas, el Gobernador Perotti no deja de conversar preocupadamente con el Presidente Fernández; no quiere que una nueva 125 renazca en su provincia. Habla con el “gringo” Schiaretti (Gobernador de Córdoba), quien está atento al devenir de los acontecimientos. Una asonada en el norte santafesino se propagaría inmediatamente por todo el país agropecuario. Pero la pregunta es: ¿cómo evitarlo?.

¿Qué pasa con el Ministro Costamagna?

Mientras tanto, todo el mundo se pregunta sobre el paradero del Ministro de la Producción Daniel Costamagna, tras haber asentado públicamente su oposición “filosófica” a la intervención y mucho menos expropiación de la firma norteña.

¿Renunciará Costamagna?. Naturalmente sólo él – y Perotti – lo saben; pero el hasta ahora Ministro y productor agropecuario rafaelino no está dispuesto a claudicar en sus dichos, porque está convencido que el tema se puede resolver de otra manera; de hecho él mismo con los directivos de Vicentín y el ministro nacional Matías Kulfas venían negociando el fideicomiso con YPF Agro y otros actores nacionales, para intervenir una vez que terminara el proceso judicial de verificación de acreedores y demás pasos procesales.

“No puede ser que en pleno trabajo para el verdadero rescate de Vicentín – no éste – nos hayamos enterado en vivo y en directo, y de manera sorpresiva que el Presidente había tomado la decisión de expropiarla”, le comentó Costamagna a un allegado en Rafaela, donde está en estos momentos cavilando su futuro.

Vicentín busca una salida negociada.

A todo esto, los directivos de Vicentín SAIC hicieron saber que “con la finalidad de preservar la paz social, evitar perjuicios para el patrimonio de la compañía y preservar los derechos de los acreedores”, tomó contacto con los representantes de la intervención, “a fin de que con la insoslayable participación del juez a cargo del concurso preventivo, se defina y determine el alcance de la intervención dispuesta”.

La “máquina de hacer dólares”

El Senador nacional Carlos Reutemann señaló a nuestro Diario que (lo de Vicentín) “se veía venir; ya estaban meneando el tema de la Junta Nacional de Granos. El campo es el único que produce dólares genuinos”.

Y “¡ahí está la madre del borrego”!. Reutemann dio en la tecla. El gobierno nacional necesita aprovisionarse de dólares de manera imperiosa.

En el año 2012, y merced a una “genial” idea de Amado Boudou, el gobierno se quedó con lo que se dio en llamar “la máquina de hacer billetes” (Ciccone Calcográfica). Previamente, en el 2008 y tras haber perdido la batalla de “la 125”, también Amado Boudou le sugiere al gobierno estatizar las AFJP como fuente de financiamiento.

Hoy, la “máquina de hacer dólares” la tiene el gobierno de Estados Unidos; pero la llave para que ingresen al país está en poder de los agroexportadores. Y Vicentin SAIC es uno de ellos.

Para que se entienda su peso, en 2019, la cerealera exportó 2,6 millones de toneladas de granos, 5,9 millones de toneladas de subproductos y 1,4 millones de toneladas de aceites. Ocupó el cuarto lugar en el ranking general y primera en subproductos y aceites.

Según el informe del Director del Banco Nación Claudio Lozano, en el 2018 Vicentín exportó por más de seis mil millones de pesos (hágase la conversión en dólares que es lo que ingresan al país).

¡Eureka!, seguramente exclamaron en la Casa Rosada - ahora trasladada a la Quinta de Olivos-  cuando “alguien” (el periodista de Clarín Claudio Savoia sugiere que otra vez estuvo la mano de Boudou detrás del caso Vicentín) les acercó la idea de expropiar la nueva “fábrica de hacer dólares”.

Nadie imaginó que podrían llegar a generar el virus que active una nueva 125.



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