Gustavo Vittori a favor de liderazgos más horizontales y colaborativos

En su alocución en el Programa Nuevos Dirigentes abogó por sostener, ante los otros, argumentaciones y conocimientos “sin violencia”. Asimismo, a buscar puntos de equilibrio y convergencia.

 

Gustavo Vittori, abogado, periodista, historiador, escritor, académico, dirigente en instituciones locales y de otras de alcance nacional pero sobre todo una cantera de ideas (la última y más relevante, el Parque Biblioteca de la Constitución Nacional), fue el orador de la tercera actividad organizada por el Programa Nuevos Dirigentes  de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, para los participantes de la cohorte  2020.

Fue presentado por Florencia Camusso, quien conjuntamente con  Mauro Magrán y Franco Riottini, estuvieron a cargo de la actividad, en la que se desarrolló como tema: “El liderazgo”.

Vittori fue desgranando, a veces con un tono intimista, las vivencias de vida que contribuyeron a su formación y desempeño.

En esa retrospección aparecieron escenas de su vida familiar, de la educación en el colegio de los jesuitas, de su carrera en Ciencias Jurídicas de la UNL, de su amistad con el Dr. Agustín Zapata Gollán y sus cinco años de charlas en el Museo Etnográfico; de su primer libro: Santa Fe en clave; de la actividad periodística y de conducción en el diario El Litoral; en las presidencias de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, en ADEPA y en la Alianza Francesa, donde pasó de golpe de alumno a presidente; entre otras.

Narró los desafíos y dificultades en cada una de estas etapas, todo lo cual, sin decirlo él, lo llevaron a tener una vida de excepción, compartida simultáneamente en distintos ambientes y de intereses diversos, y un proceso de maduración personal que, en la actualidad, le permite aseverar que lo fundamental en un liderazgo “es trabajar en la concertación a partir de los diferentes puntos de vista”; “tener la cabeza abierta a las ideas y opiniones de los demás”;  “estudiar y formarse” y “en ayudar a los otros”.

Partidario de los liderazgos más horizontales y colaborativos, en contraposición con los hegemónicos, les explicó a los participantes del PND, la importancia de “obrar de buena fe”, “con respeto hacia los otros” y a sostener las argumentaciones y los conocimientos “sin violencia”. “Al conocimiento hay que compartirlo (….), hoy se ha hecho infinito”, advirtió.

“También ser consciente, estar despierto a aprender y a aceptar las limitaciones que cada uno tiene y que se compensan en el trabajo en equipo (…) El líder nunca debe olvidar que está sostenido por los demás”, continuó.

Vittori describió a la Argentina como un país con “anomia”, porque con mucha frecuencia se infringen las leyes y las reglas, y la justicia mira para otro lado o para el lado del gobierno de turno.

Volvió, en esta parte de su charla, a objetar los liderazgos hegemónicos y dijo que por el contrario, se debía  “dejar funcionar a los 45 millones de cerebros (de los argentinos)  y esa energía, en pos de los objetivos comunes, acordados dentro del marco de la Constitución Nacional y de las leyes dictadas en consecuencia, nos permitirá convivir”.

El tema de la ley y su cumplimiento, lo llevó a pensar el Parque Biblioteca de la Constitución Nacional como “una fábrica de ciudadanos, trabajando con los chicos desde la infancia, con la idea de combatir la anomia”.

El orador indicó, entonces, que por la falta de cumplimiento de las reglas, el terreno de actuación  es “pantanoso”, “el vértigo es lo que domina el día a día” y ante esta realidad, abogó por “liderazgos que jueguen en un plano más horizontal, que permitan abrir el juego”, y luego sí, se debe tomar una decisión.

“Abrir el juego al intercambio es importante y a uno lo fortalece”, consignó Vittori. “Todos estamos llenos de carencias (…). No hay que tenerle miedo al intercambio y a escuchar las argumentaciones de los otros”. “Una conversación de buena fe permite enriquecer visiones; luego, alguien debe tomar la decisión”, reiteró.

En el devenir del relato existencial, Vittori recordó, entre muchas otras experiencias de aprendizaje y conducción, su paso por la Presidencia de la Bolsa de Comercio, tiempo en que la Mesa Directiva  impulsó “a la ciudad de Santa Fe y Región como Nodo de Comunicaciones en el país”, para contrarrestar el impacto negativo del cierre de las tres fábricas de la FIAT y de la red de empresas proveedoras, y la desactivación del Puerto de Santa Fe como exportador de importancia, para la economía de la zona.

El orador sindicó a la BCSF como “una poderosa palanca para el manejo de intereses vinculados con el desarrollo regional” y al Centro de Estudios y Servicios, lo puso de relieve por su  base de datos económicos, sobre todo a partir de la creación del ICASFe.

Otro mojón, en el camino del aprendizaje como dirigente,  fue para Vittori su larga participación en ADEPA y sus cuatro presidencias, en períodos en los que le tocó luchar por la libertad de prensa, época en que comenzaron los conflictos con el kirchnerismo, a raíz del proyecto de ley de Medios. El orador calificó  a la libertad de prensa como “una libertad estratégica que moviliza a todas las demás libertades”.

Durante una hora y media, Gustavo Vittori hilvanó los momentos de aprendizaje en su trayectoria y volcó su ideario, ante un auditorio virtual pero atento a tanta riqueza expuesta,  a partir de una multifacética personalidad, que al decir del mismo Vittori, tuvo “una maduración tardía”.

Sin embargo, sólo cabe agregar como corolario para quien lo escuchó en la tarde del 25 de junio pasado, que esa “maduración tardía” no le impidió generar desde muy joven, un proceso de creación permanente, reflejado en el periodismo, en la interpretación de la historia, en la búsqueda de oportunidades para la Ciudad de Santa Fe, y en las innumerables iniciativas concretadas, que lo tuvieron como un claro protagonista.



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