¿Qué está pasando con el ibuprofenato sódico inhalado?

Por: Darío H. Schueri

 

A pedido de legisladores de distintos signo político, el pasado 17 de setiembre el Ministerio de Salud de la Provincia autorizó el tratamiento “compasivo” (con autorización del paciente) del ibuprofenato sódico inhalado, para mitigar uno de los principales males que causa el COVID-19: la afección pulmonar.

 

El Secretario de Salud de la Provincia Jorge Prieto señaló a nuestro Diario que “adherimos como uso compasivo con todo lo que ese uso implica, tanto en consentimiento informado como responsabilidad del prescriptor o director institucional”; Prieto agregó que “ANMAT sólo autoriza protocolos de estos ensayos”; por lo que pudimos saber, hasta hace un par de días no lo habían enviado.

De todos modos, la propagación periodística y oral (el “boca a boca”) sobre los “efectos milagrosos” de las nebulizaciones (no es otra cosa más que eso) con ibuprofenato sódico en personas internadas en terapia intensiva con respiración asistida, hizo que la sociedad se pusiera en alerta y comenzara a hacerse preguntas; sobre todo por qué la Provincia no lo tenía como paliativo a la utilización de las famosas “camas críticas”.

 

“El producto no se vende”

 

Nuestro Diario se comunicó con el laboratorio cordobés Luar, desarrollador experimental del producto hasta que ANMAT lo apruebe, quienes nos aseguraron que “Luarprofeno no se encuentra aprobado por ANMAT. Su comercialización está prohibida”.

Agregaron que “Luarprofeno es un producto estéril, condición necesaria para garantizar que no provoque infecciones en el pulmón. La fabricación de productos estériles requiere condiciones muy estrictas y además, como todo producto farmacéutico, debe ser fabricado en plantas especialmente habilitadas y por personal calificado”.

“Por el momento – indican - su administración se encuentra dentro de un Programa de Emergencia por COVID-19, el cual se aplica por uso compasivo en instituciones médicas autorizadas bajo aprobación de las autoridades de cada provincia”, y que “este programa sólo habilita la utilización de Luarprofeno bajo supervisión médica, en condiciones hospitalarias. El programa no contempla su uso por personas particulares ni en domicilios”.

 

¿Lo venden en la Provincia?

 

Pero hete aquí que nos anoticiamos que en alguna localidades de la Provincia (vamos a hacer reserva de los nombres) se habrían adquirido dosis para tratamiento a un costo importante ($10 mil la dosis de 25 ampollas).

El propio laboratorio hizo saber que “Química Luar no ha compartido las especificaciones de fabricación de Luarprofeno con ninguna persona ni entidad”.

Aún estamos esperando respuesta sobre si ellos comercializan el producto, tal como nos informaron desde una localidad de la Provincia.

 

Luarprofeno® y COVID-19

 

Desde el laboratorio Luar explican que “la principal acción terapéutica comprobada del ibuprofeno es la antiinflamatoria. El virus SARS-CoV-2 genera un proceso inflamatorio que reduce la función del pulmón para absorber el oxígeno, generando una pérdida de la capacidad respiratoria”. “Esto llevó al equipo de investigación – prosiguen -  a pensar que Luarprofeno® podía servir para tratar a pacientes que estuviesen cursando neumonía por coronavirus. Y agregan que “el uso de Luarprofeno® como tratamiento compasivo en pacientes COVID-19, aprobado por el Ministerio de Salud de Córdoba, brindó resultados alentadores en pacientes que cursaban la fase inflamatoria, producida por el SARS-CoV-2, previniendo el nivel de deterioro en el que se hace necesario recurrir a la asistencia respiratoria mecánica invasiva (ARMI)”.

Acotaron además que “estos resultados preliminares se verificaron en un número mayor de pacientes que empezaron a recibir el tratamiento, luego de obtener las correspondientes aprobaciones para el uso compasivo en otras provincias. Por ello, los profesionales médicos denominan a Luarprofeno®: “tratamiento de rescate”, porque evitaría la progresión a respirador (ARMI) de los pacientes”.

De tal manera, sostienen, “Química Luar ha solicitado la evaluación y posterior autorización de las autoridades de ANMAT para realizar un ensayo clínico de fase 2 que permita verificar la validez científica de estas observaciones iniciales”.

El tratamiento

 

El tratamiento utiliza nebulizadores a pistones que producen partículas más chicas para que lleguen hasta los pulmones. Se colocan cinco mililitros de ibuprofenato hipertónico y se nebuliza por 20 minutos cada ocho horas.

Algunos pacientes sienten picazón y tos, además del gusto salado. Puede haber eliminación de secreciones pulmonares en las primeras nebulizaciones.

El ensayo está dividido en dos grupos. Uno compuesto de pacientes ambulatorios con síntomas leves y sin factores de riesgo. Se los sigue por teléfono con una aplicación y un cuestionario.

El segundo grupo está integrado por pacientes adultos mayores con enfermedades de base como hipertensión, cáncer y diabetes. Antes del tratamiento presentan cambios en la tomografía de tórax y valores bioquímicos como el dímero D y la ferritina que revirtieron tras el tratamiento.

Un ejemplo: un paciente de 78 años con 92 por ciento de saturación de oxígeno, luego alcanzó a 94 por ciento con la asistencia de una bigotera de oxígeno. Ese día comenzó con las nebulizaciones. “A los cinco días, la saturación llegó a 98 por ciento y decidieron retirarle la asistencia. Una semana después, el nivel estuvo en 96% sin bigotera. Cuatro días después, se le da el alta, tras arrojar dos test negativos para Sars-Cov-2”, , es decir, entre el inicio del tratamiento y el alta, pasaron 16 días, detalló García, investigador del CONICET en Córdoba.



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