La politica esta sentada sobre un volcan

Por: Darío H. Schueri

 

 

La gente quizás no lo sepa – ni le interese saberlo – pero sin contar el oro y derechos especiales, las reservas del BCRA son negativas en unos cinco mil millones de dólares. Si hubiera dificultades, y Sergio Massa no consiguiera engrosar las arcas del Central (estaría necesitando unos siete mil millones de dólares), los encajes bancarios podrían ser una tentación. Por nada hay cola frente a los cajeros que otorgan dólares. Los que tienen dólares depositados olfatean. Y desconfían. El colchón es más seguro que el Banco, por lo visto.

 

“A perro flaco no le faltan pulgas” reza el viejo refrán, que bien le cabría al gobierno nacional, y por añadidura a todo ente que se mueva en nombre del peronismo. Sergio Massa difícilmente escape al adagio, por más garras que intente meterle a su hiperkinética gestión.

La oposición está en franca luna de miel con la sociedad. El fiscal Luciani, con sus asombrosas revelaciones sobre lo que Lanata inmortalizó televisivamente como “la ruta del dinero K”, contribuye a exacerbar aún más los crispados ánimos sociales.

Aseguran que Sergio Massa muestra un video en su móvil que explica cómo el ex Premier israelí Shimon Peres, tras su asunción como primer ministro de un gobierno de coalición en Israel en septiembre de 1984, bajó la inflación del 500% al 15%. Un detalle: detrás de Peres no estaba el kirchnerismo.

Dice el inefable analista económico encubierto como humorista Sebastián Borensztein: “el orden fiscal, el freno a la emisión y la reducción de los subsidios, con Macri eran la vuelta a la dictadura, con Guzmán eran funcionarios que no funcionaban y ahora con Massa es un canto para la liberación. Estamos a un minuto de ver a La Cámpora militando el aire acondicionado a 24 grados”.

 

Larreta y radicales en clave de campaña con el fantasma a cuesta: ¿Y si aparece Mauricio?

 

Pasaron por esta capital entre el viernes y el sábado el ex líder radical nacional Ernesto Sanz, invitado por el barlettismo para respaldar la unidad partidaria ante los desafíos de armar Juntos por el Cambio primero, y después la hoy entelequia Frente de Frentes; y Horacio Rodríguez Larreta con la misma finalidad, pero con un abanico más amplio: reunió a todos los líderes partidarios de Juntos por el Cambio “para ganar Santa Fe”, pero además para mostrar sus aspiraciones presidenciales.

Sanz y Larreta “atendieron” a Omar Perotti, sobremanera el jefe de gobierno de CABA, hundiendo el dedo en la sangrante llaga de la inseguridad en Rosario, y pegando debajo del cinturón al ligarlo con el kirchnerismo.

Ernesto Sanz, ante un nutrido grupo de radicales en el Club del Orden de esta capital llamó a la prudencia, pues el “que se vayan todos” del 2001 subyace; aunque no cree en las figuras redentoras como Milei, y está persuadido que la sociedad esta vez avizora que hay una oposición responsable que tiene el deber de desactivar esa recelo social hacia la clase política.

En la Casa PRO mientras aguardaba la presencia de Larreta, el ex intendente de Santa Fe y ex aspirante gubernamental y senador nacional (hoy director del ENACOM) José Corral, nos reflexionaba que las definiciones de precandidaturas habrá que anudarlas antes del 21 de noviembre, fecha en que comenzará el mundial; mientras que el legislador nacional Alvaro González, uno de los pretores de Larreta, asegura que antes que conversar con otras fuerzas (el PS, PDP, CREO etc) para armar el frente de frentes, primero hay que fraguar Juntos por el Cambio, la marca ganadora el año pasado. Lo avalaba la diputada provincial Betina Florito, estrenando oficialmente con la visita de Larreta la representación de Miguel Pichetto en Santa Fe.

El santafesino radicado en CABA González evita hablar de precandidaturas, y muchos menos dentro del PRO, no obstante que el radical Maximiliano Pullaro – y porque no Losada y Scarpín – están en carrera.

El presidente del PRO Cristian Cunha sentenció: “te aseguro que el PRO llevará candidato propio”, refiriéndosee seguramente al también lanzado públicamente Federico Angelini. Lo hizo frente a Alvaro González, y la presencia a prudente distancia de su viceprisidente Gisela Scaglia, que auspicia un acuerdo gubernamental con el radical Pullaro. González inmediatamente clausuró el debate: “todo será materia de negociaciones; falta aún”. Suele suceder en las mejores familias.

Macri estará en Rosario este jueves paseando su premeditada incógnita.

 

Perotti entre paros de empleados públicos y modernización del Estado

 

Si no existe un as en la manga de parte de los gremios “amigos de la casa” ATE y UPCN para destrabar el conflicto, acordando con Omar Perotti el adelantamiento de las dos cuotas de 8% de aumento salarial previstas en las paritarias de marzo para los meses de agosto y setiembre (porque la cláusula de revisión salarial no se tocará hasta setiembre), nadie se explica adonde quieren llegar gobierno y gremialismo.

A todo esto, Perotti convocó en la Casa Gris al español Carles Ramió, un catedrático y doctor en ciencias políticas y administración de diferentes universidades españolas y autor de 25 libros sobre gestión pública para disertar sobre “Burocracia Inteligente, Tecnología y el futuro de la Administración Pública”.

Mientras los sindicatos que representan el abanico de empleados estatales prometen endurecer el conflicto salarial, el exponente presagió que “la revolución tecnológica y su impacto en la administración pública, será un debate que traerá polémica y conflictos”, porque – agregó-  “algunos colectivos de empleados públicos les cueste salir de su zona de confort, y con algunos sindicatos es claramente inevitable. Eso hace que muchas veces no se tomen iniciativas políticas porque les da miedo a los políticos”, advirtió en un reportaje concedido al diario UNO.

Cuando Perotti habla de la revolución científica tecnológica y el ecosistema que la entorna (la economía del conocimiento, tan divulgada por el abogado y empresario santafesino Miguel Peralta) no la circunscribe únicamente al ámbito privado.

En lo que resta de su mandato, quiere dejar su huella (digital) también en el Estado que administra.



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